Es cierto que canon es préstamo del griego κανών, κανόνος cuyo significado originario era regla o vara de medir. En griego ya se había desarrollado el valor de “modelo de medición” de cualquier cosa, norma, principio o regla, y por eso se habla del “canon de Policleto” (la norma que en escultura humana regula la proporción entre la cabeza y el cuerpo) o el canon de Alejandría (el catálogo hecho por los gramáticos alejandrinos de los clásicos griegos modélicos que eran dignos de imitar). Es por eso también que luego la iglesia declara que son “canon”, es decir, “modelo o norma”, una serie de escritos considerados sagrados, o que determinados hombres santos han de ser convertidos en “modelo” (canonizados) para todos los cristianos. Pero por ejemplo los romanos, que desarrollan el Derecho, dan a canon también el valor de “impuesto-tipo” o contribución anual regulada por algo, y así lo emplea por ejemplo Elio Espartiano en el s. IV, mucho antes de que existiera el canon enfitéutico que es sobre todo medieval.